Autorregulación versus conductismo

supernanny

Al neuropsiquiatra y psicoanalista Wilhem Reich (1897-1957), discípulo de Freud, le debemos, entre otras muchas aportaciones, la Teoría de la autorregulación . Es tal la trascendencia de esta teoría que numerosos seguidores de la llamada crianza respetuosa y natural afirman que la autorregulación es la clave para conseguir una vida humana con sentido, una vida bien orientada y sincronizada con los ritmos de la naturaleza. Queremos esto para nuestros hijos ¿verdad?.

En la práctica educativa es de vital importancia, ya que es en la primera infancia cuando más podemos influir sobre este natural devenir que es la autorregulación y prevenir futuras neurosis en el adulto. A través de nuestros impulsos de educar incluso en lo que no se educa (como la capacidad espontánea y visceral de los seres vivos de buscar su propio equilibrio) podemos interferir en la capacidad del niño para buscar su naturaleza intrínseca y sincera.

En contraposición a este concepto de autorregulación, podemos hablar de conductismo. Una buena definición de conductismo la encontramos en el libro de Evania Reichert “Infancia, la edad sagrada”: “En nombre de una buena educación y por miedo a perder el control sobre sus hijos, padre, madres y educadores se dejan llevar con  frecuencia por la compulsión a educar y fabrican un adulto psicológica y físicamente inválido, completamente sociorregulado, incapaz de desarrollar su propia identidad en el mundo”.

Unos ejemplos nos aclararán estos conceptos: frente a una autorregulación del sueño de los bebés ,nos encontramos con el método conductista de enseñar a dormir del doctor Estivill. Otro método conductista es aquel que nos muestran a través del programa de televisión Supernanny, para lo cual os recomendamos este artículo de  Mireia Long de la Pedagogía Blanca. Ya solo el subtítulo de Instrucciones de Uso da escalofríos.

Es cierto, los métodos conductistas funcionan. Lo que no nos explican son las consecuencias futuras de la aplicación de los mismos. Y también es cierto que la autorregulación nos pone más a prueba a nosotros como padres, y es mucho más difícil de poner en práctica en un sistema que para nada lo facilita.

Dejar ser a nuestros hijos significa reconocer nuestras propias frustraciones, neurosis y limitaciones, por lo que no es una tarea nada fácil. Los procesos en los que más solemos intervenir, limitando la autorregulación de los niños, son el aprender a comer, el destete y la retirada del pañal, tal y como nos recuerda la psicóloga reichiana Laura Perales en este interesantísimo artículo. Una cosa es que por nuestros convencionalismos sociales y necesidades prácticas del día a día les forcemos a comer, les destetemos antes de que el niño lo haga de una manera natural y les “enseñemos” a ir al baño, y otra es el respeto al proceso natural de aprendizaje de cada niño, dándoles la oportunidad de escuchar a sus propios biorritmos.

Avatar de Amaya González
Mamá de Gustavo, de 1 año de edad, que me ha dado una fortaleza inmensa para afrontar los obstáculos con entereza. Profesional liberal, trato de compaginar mi trabajo en casa con el cuidado de mi hijo, tarea inmensa que voy modelando día a día. Realizo talleres de arquitectura para niños a través de la asociación Sinergia Sostenible, uniendo dos de mis pasiones, la arquitectura y los niños. Terapeuta Gestalt en formación, cuya experiencia me ha abierto los ojos a la inmensa labor que supone la crianza de un hijo, tratando de ser una cuidadora lo suficientemente buena. Me baso en la crianza con apego y mucho, mucho amor y comprensión. Twitter: @_amayagonzalez_

4 Comentarios

  1. Avatar de Eva Chacón

    Eva Chacón - 9 septiembre, 2014, 19:01 Responde a este comentario

    Hola Amaya! Fantástica síntesis, es muy de agradecer poner orden en las ideas… Desde luego, la portada que ilustra el post no podía ser más conductista! jaja…

  2. Avatar de Amaya González

    Amaya González - 9 septiembre, 2014, 19:59 Responde a este comentario

    Gracias Eva! La verdad es que la portada y los títulos son de traca!!!!
    Aprovecho para aportar un extracto de un artículo de la web de Adore psicoterapia hablando de la retirada del pañal y la autorregulación. ¡Un tema que nos tocará tarde o temprano!!! :-P

    Para controlar los esfínteres es importante tener conciencia, que exista un funcionamiento del neocortex (2 años). También supone un nivel mínimo de maduración y desarrollo de los sist.s muscular y nervioso, además de un deseo de colaborar en lo que de él solicita el grupo social. Ha de hacerse cuando expresan el deseo de ser mayores. Si no se dan estas condiciones se logra “un adiestramiento, una domesticación pasiva” Este entrenamiento se lleva a cabo generalmente, antes de los dos años (es preferible esperar un tres meses a partir de esa edad), cuando el esfínter no está aun lo suficientemente maduro para ello . Así, unas veces por miedo al castigo, y otras para lograr la aceptación que tanto necesitan, los niños se ven obligados a contraer las nalgas y el suelo pélvico para lograr la contención, pagando un alto precio por ello. Es una situación que genera a su vez mucha rabia, ya que las necesidades infantiles y el ritmo de maduración propio de cada niño no son aquí tenidos en cuenta, siendo sustituida la autorregulación por la adaptación al medio

  3. Avatar de Lorenzo Barnó

    Lorenzo Barnó - 10 septiembre, 2014, 7:20 Responde a este comentario

    Estupendo post, Amaya. Hoy lo compartiremos desde Haiki. Un abrazo.

  4. AUTORREGULACIÓN VERSUS CONDUCTISMO | Haiki - 10 septiembre, 2014, 9:32 Responde a este comentario

    […] Acceder a la información. […]

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