¿Dónde habré puesto mi deseo sexual?

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EL DESEO SEXUAL EN LA PRIMERA ETAPA DE LA MATERNIDAD

 

Con la llegada de un hijo, no sólo cambia tu cuerpo, o tus prioridades, o tus patrones de sueño.

No sólo cambian tus conversaciones con otras mujeres, o el disfrute del tiempo libre.

Hay un aspecto muy básico que también cambia: el deseo sexual de la madre.

 

Como en todo lo relacionado con la maternidad, hay tantos casos y variantes como madres: mujeres que ven incrementado su deseo al poco tiempo del parto, mujeres que no recuerdan ni lo que era eso, y todo el abanico intermedio. El grupo más numeroso es el que, aun después de los famosos cuarenta días, aun después de las primeras semanas, aun después de los primeros meses, siguen con un bajísimo nivel de deseo sexual “al uso”.

¿cuándo recuperaré mi estupendo nivel de actividad sexual? ¿cuándo volveré a mirar a mi pareja con deseo?… preguntas con una respuesta siempre lejana, desganada, para otro día…

 

La relación de pareja se puede resentir, al no tener patrones para esta nueva etapa en el plano de las relaciones íntimas. Por mucha paciencia que tengan nuestras parejas, los ritmos del deseo  no se ajustan en absoluto a nuestras necesidades o “no necesidades”.

 

Y no es sólo que estemos tremendamente cansadas, que no hayamos tenido tiempo para depilarnos desde hace meses, que el tinte esté en las puntas, o que nuestra ropa más mona lleva colgada en el armario a la espera de poder volver a entrar en ella. No es sólo que por la noche nos despertemos cuatro o cinco veces por la noche a amamantar, o que siempre haya un bebé en la cama de matrimonio.

 

También puede ser que las necesidades de contacto de la madre, de caricias, de abrazos estén colmados por la tierna relación de madre-bebe, en la que abrazamos horas a nuestro hijo/a, en la que acariciamos, besamos y compartimos sueño con la criaturita.

No es sexo tal como lo entendemos, pero sí es necesidad corporal satisfecha y con altos niveles de oxitocina generados por la lactancia.

Si sacamos el significado del sexo de su esfera genital, si hablamos de entrega, de piel con piel, si aceptamos que somos seres sexuados desde que nacemos, y que la sexualidad nos acompaña en todas las épocas de nuestra vida, quizá la maternidad nos parezca una nueva etapa de nuestra sexualidad, y aunque distinta a lo aprendido, plena y satisfactoria.

Así que no, no tienes un problema: estás en pleno momento vital de tu maternidad reciente. Tu líbido está colmado, tu cuerpo agotado y tu cabeza focalizada en lo que tiene que estar: tu bebé.

 

¿Y nuestra pareja? De nuevo toca re-inventarse otra regla más del juego, y hacerlo, efectivamente en pareja, entendiendo las necesidades de ambas partes, sin ceder al chantaje del tiempo de abstinencia (anda que no hay maneras de romperla), y sin olvidar que la pareja se construye sobre las patas del compromiso, la complicidad y el deseo, en función de la etapa en la que nos encontremos.

Siento no tener respuestas, lo único que pongo sobre la mesa es que para muchas mujeres, seis meses no es suficiente para encontrarse de nuevo sexualmente activa. Quizá ni un año… no eres rara, eres una más, que ahora sabe que el cuento de que en seis semanas estaremos nuevas, es sólo eso: un cuento.

Nuestro cuerpo tarda en reponerse del parto mucho tiempo. Y nuestra cabeza/corazón también.

De hecho, probablemente nunca vuelva al punto de partida… la maternidad nos ubica siempre  en un camino de ida.

Pero lo que también es cierto  es que, después del tiempo que sea (meses o años), el deseo se recupera. Cuando ya no te lo puedes creer, ahí vuelve, con fuerza y con creatividad.

 

Y mientras tanto, celebremos la etapa de la reciente maternidad, desconcertante, agotadora, descubridora de nuevas facetas y tan intensa como deslumbrante.

 

 

Avatar de Marta Parra
Soy Marta Parra, madre de tres hijos, arquitecta y activista de los buenos partos. Soy socia de El Parto es Nuestro, para hacer crecer la red de mujeres que demandan una atención al embarazo, parto, posparto y lactancia respetuosa y cuidada, más nacimientos sin violencia. Desde mi lado profesional, comparto estudio con Juan Manuel Herranz, (marido y socio) en Virai Arquitectos y con Angela Müller el estudio Arquitectura de Maternidades, especializado en mejorar los espacios hospitalarios relacionados con los partos, para crear ambientes agradables, amables, deshospitalizados, en los que nos sintamos seguras para dar la bienvenida a nuestros bebés.

2 Comentarios

  1. Ana Pozo - 23 mayo, 2015, 11:25 Responde a este comentario

    Por suerte la vida es larga y está acaba siendo una fase más que debemos pasar con el mayor disfrute posible y enriqueciendo lo que llega después, conociéndonos más. Así será fácil conseguir que nuestra vida sexual sólo vaya a mejor :-)

  2. Avatar de Agnieszka Stepien

    Agnieszka Stepien - 8 junio, 2015, 0:52 Responde a este comentario

    De acuerdo con Ana, incluso un par de años que cuesta a nuestro cuerpo en recuperarse del todo después del embarazo y parto, no es nada en computo total de nuestras vidas.
    La experiencia de ser madre que nos hace experimentar a otros niveles el contacto físico, puede ser muy enriquecedora también para la pareja. Un post excelente y muy necesario.

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