LA MATERNIDAD NO TE CAMBIA LA VIDA

Bueno si, a lo mejor te la cambia un poco, pero quizás no tanto como pensamos al principio. Resulta que cuando no sabes lo que es tener un bebé en casa, cuando aun no tienes en tus planteamientos formar una familia, puedes pensar que la decisión de ser padre es algo tan importante y que cambiará tanto tu vida, que ni se te pasa por la cabeza pensar en ello. Te entra el pánico solo de imaginarlo porque probablemente tengas miles de cosas en qué pensar, según la edad y condición, que si estás currando y estás muy estresada, que si algún festival que otro un fin de semana, que si viajas en caravana por el mundo, que si estás con a tesis y tienes que terminarla, que si la oposición… y claro, la maternidad no entra en tus planes.

Cuando tienes cerca algún ejemplo, unos amigos que acaban de ser padres, o cuando eres tito por primera vez, piensas que esta experiencia cercana a la paternidad es un gran ejemplo para saber cómo será cuando lo vivas en primera persona. Pero no te engañes, ir a visitar al nuevo retoño de tus amigos, o ver a tus sobrinos rebolotear cada fin de semana que vas a comer a casa de tus padres, no cuenta como tener suficiente acercamiento a la maternidad. Tus amigos primerizos te cuentan que no duermen, les ves las ojeras, la cara de cansancio… y claro… es una imagen muy particular del asunto, crees que el mundo se ha terminado, que dejarás de hacer todo lo que hacías antes porque… claro, tienes que estar todo el día dando teta, y no saldrás nunca jamás de casa. Pero tengo que darte una buena noticia, esta visión particular de la maternidad, probablemente dura unos meses, y luego lo normal es que tus amigos vuelvan a tener color en la cara, porque salgan al parque a pasear y les dé el solecito.

No tengo muy claro por qué existe esa sensación de que se acaba tu antiguo mundo cuando nace un bebé. De que se acaban las fiestas, lo que hacías antes, nunca más irás al cine, a tomarte una copa, ni podrás viajar tanto como lo hacías antes… pero… realmente no es tan así. Y yo quiero en este artículo reivindicar la normalidad de ser padres, y deciros que de verdad se puede seguir haciendo lo mismo que hacías antes de que el retoño viniera al mundo.

 

viajando

Resulta que si quieres puedes viajar con él, probablemente necesites mil cacharros más que cuando lo hacías single o en pareja, que si cuna portátil, trona portátil, cochecito, maletita, tupper de comida, mochila con cosas, pañales… puede que tengas que cambiar de coche, eso sí. Además, si tienes suerte y tu peque es lo que llaman “bueno”, te lo podrás llevar a tomar algo mientras se echa una siestecilla a la luz de los focos. Vale, ahora es cuando me decís que eso no es irse de fiesta… pero creo que es una opción intermedia muy interesante para pasar un rato con los amigos y disfrutar. Y para colmo, si pensabas que un bebé no puede ir de festival, te diré que tengo algunos ejemplos donde podrás encontrar a los asistentes más pequeños del mundo entre las filas de fans tarareando canciones… todo es cuestión de proponérselo. Y te invito a que si ir al cine es uno de tus planes favoritos, antes de que tu bebé tenga edad de disfrutar de ello, vayas tu solito de vez en cuando, si puedes tener alguna niñera o niñero disponible, que seguro que algún abuelito tienes voluntario. Y por último dejo sobre la mesa el debate de los eventos festivos a gran escala, ese momento en que te invitan a una boda… y no sabes si ir con el bebé o no. Existe ese pensamiento de que ir a un gran evento con bebé te limita el disfrute, que ya no es lo mismo, que tendrás que irte pronto a dormir…etc.. creo que en este caso, se trata de disfrutar de ese momento, ¿lo mismo lo disfrutas más con él o con ella? o realmente prefieres desconectar por un ratito de pañales y pocoyo y ¡ te vas a liarla parda un super bodorrio! … para esta opción busca también un canguro voluntario como un abuelito o abuelita.

En resumen, yo diría que podemos seguir haciendo lo que hacíamos, porque seguimos siendo nosotros, con nuestros gustos y costumbres, y siendo padres solo complementamos nuestra vida anterior con la mejor de las mejores compañías, nuestros hijos, mejorando cada día lo que hacíamos gracias a ellos.

Avatar de Mar Melgarejo
Mama recién estrenada, un maremoto de energía a veces en las nubes, arquitecta de profesión y docente de corazón, comparte ilusión como profesora de docencia sonrisa, sueña a ratitos como investigadora haciendo el doctorado, y toca el violín cuando le dejan... ahora a tiempo completo con Mateo! twitter: @marenlasnubes

1 Comentario

  1. Rober - 19 mayo, 2015, 10:39 Responde a este comentario

    Hombre, pues dependiendo de las circunstancias la vida si que cambia, y mucho. Esto no quiere decir que sea para mal, al contrario. Ahora nuestros planes son en familia, no proyectamos nada sin pensar en los peques. Además en nuestro caso no tenemos abuelos con los que dejar a los peques en caso de necesidad, osea que están con nosotros siempre (con uno u otro).

    Si encima optas por una crianza respetuosa, a su ritmo, sin arrojarlos a la guarde con 4 meses, etc, evidentemente el cambio es muy grande. Al menos en nuestro caso.

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